Análisis
Qué ha cambiado
La temporada 2025-2026 fue afectada por condiciones climáticas adversas: la principal zona productora (Río Negro y Neuquén) registró merma importante, representando una caída del 38 % interanual. El Alto Valle de Río Negro y Neuquén registró mermas significativas por deficiente acumulación de horas de frío; altibajos térmicos durante mayo y julio afectaron el desarrollo de yemas. En Valle Medio, la cosecha finalizó 15 días antes de lo previsto; antes del granizo de diciembre ya había merma de 35-40 % vinculada a primavera fría y ventosa que afectó la polinización. A nivel de mercado: China concentraba 36 % de exportaciones en 2024; en 2025 Estados Unidos lideró con 36 % mientras China descendió a 26 %.
Por qué importa
El sector apostaba a consolidar el crecimiento exponencial de los últimos años, con 8.100 toneladas exportadas en 2024-2025. La industria cerró con fuerte caída en volúmenes, afectada por condiciones climáticas adversas, mayor presencia de cereza chilena y contexto internacional con baja de precios. El mercado internacional de cerezas atraviesa uno de sus momentos más complejos; los precios mantienen marcada tendencia bajista consolidada en las últimas semanas de 2025 con riesgo de profundización en 2026. Para productores e integrados, esto cuestiona la viabilidad económica de operaciones que requieren altos costos de mano de obra y tecnología.
Señal sectorial
Existe una encerrona entre el contexto internacional de baja de precios y un escenario de altos costos internos sin perspectiva de cambio a corto plazo. Uno de los rasgos distintivos es la integración de la cadena productiva; muchos productores controlan desde el cultivo hasta el packing y la exportación, lo que permite mantener estándares de calidad y control del negocio. La estrategia continúa enfocada en calidad y flexibilidad comercial; tras alcanzar el récord de 8.100 toneladas, el sector apuesta al perfil premium y mercados de nicho. Más del 85 % de las exportaciones se realizan por vía aérea, lo que permite llegar a destinos menos tradicionales como Medio Oriente, Egipto o Nepal, donde la sobreoferta chilena tiene menor presencia.
Claves prácticas
Para productores: Invertir en cerezales es muy sensible a variaciones de precios; con caída superior al 20 %, el VAN del proyecto se torna negativo. Considerar retener volúmenes de mejor calidad para el mercado interno con márgenes diferenciados (octubre-noviembre). Para exportadores: Reducir exposición al mercado chino tras caída de precios por sobreoferta y problemas de calidad; reorientar hacia destinos de nicho de mayor estabilidad. Para packings: Implementar selectividad temprana en cosecha para reducir pérdidas por pitting; las pérdidas por pitting en plantas de empaque oscilan entre 10-40 %; la cereza es muy delicada y expone las consecuencias del maltrato tres semanas después. Para cooperativas y distribuidores internos: Estructurar estrategia de precios por calibre y variedad (Nimba alcanzó máximos); la diferenciación por calidad es clave dado el mercado saturado.
Qué vigilar
1. Recuperación climática 2026-2027: Monitorear la acumulación de horas de frío en invierno 2026 (mayo-agosto) en Río Negro/Neuquén para proyectar volumen de yemas; las heladas tardías de primavera 2026 serán críticas. 2. Precios internacionales: Seguir cotizaciones semanales de cerezas en China (Shanghai), Estados Unidos (Nueva York) y Rotterdam para anticipar presión local; caídas chinas superiores al 20 % afectarán decisiones de reorientación. 3. Ingreso de fruta chilena: Monitorear el calendario de cosecha chilena (noviembre-enero); en 2025 la entrada fue muy tempranera y presionó los precios locales; la coordinación público-privada argentina podría mejorar la comunicación del timing. 4. Competitividad del mercado interno: Verificar la evolución del consumo premium (ABC1) en Buenos Aires; los consumidores comenzaron a inclinarse nuevamente por fruta nacional hacia enero-febrero por mejores condiciones de calidad frente a parte de la oferta importada. 5. Regulación y logística: Seguir políticas de acceso a crédito productivo y renovación varietal; la nueva genética con precocidad (Nimba, Pacific Red) está ganando tracción pero requiere certificación varietal.